Eterna viajera

Buenos Aires: jet-lag porteño

Buenos Aires, 11 de octubre de 2016. 23 grados, solazo.

buenos-aires

Hoy hace justo una semana que dejamos nuestra cómoda vida en nuestro piso en Barcelona y nos lanzamos a la aventura. Cruzamos el charco, si, ¡lo logramos! A ratos parece que no hemos salido de España y en cambio hay momentos en los que miras el mapa y da vértigo, ¡pero que recontraenorme es la Argentina,boludo! , ¿por dónde empezamos? Pues por el principio: pasándonos el primer día entero recuperándonos del jet-lag y haciéndonos una idea de que ver y que hacer… sí,no habíamos hecho muy bien los deberes, ni pensamos hacerlos durante el resto del viaje 😉

Asomándonos a la Casa Rosada.

Asomándonos a la Casa Rosada.

De momento la estancia en la ciudad porteña y gran urbe latinoamericana por excelencia supera las expectativas. Durante las primeras tres noches para estar tranquilas y recuperarnos del jet lag (que aún llevo regulín) nos quedamos con Sasha, Nico y sus dos entrañables felinos: Elvis y Enriqueta en un Airbnb en el viejo San Telmo.

La gran (y muy europea) BA no podría habernos recibido mejor: barrio encantador, pizza, birras artesanales justo debajo de casa, sábado de pateo por el centro plaza de Mayo y alrededores con Maru y su free tour (todos los días 10.30 y 15h), visita guiada gratuita a la Casa Rosada muy recomendable (sólo hace falta reservar con antelación), mercado artesanal y de antigüedades de San Telmo el domingo por la mañana que es precioso, especialmente bajo el rico sol primaveral, ¡ambientazo!, visita a la mítica ya escultura de la amiga Mafalda en el paseo de la historieta aunque no hay foto con ella, había una cola increíble y no tuvimos paciencia. ¡Contra todo pronóstico el lugar más turístico que vimos de BA!

Mafalda y sus amigos hartos de fotos

Mafalda y sus amigos hartos de fotos.

A partir del domingo cambiamos totalmente de zona dentro de la ciudad (digamos que fue un salto de la tradición a la modernidad) gracias a una manera de viajar que de momento sólo nos ha traído alegrías y cada vez nos gusta más por su simplicidad, y la posibilidad de conocer la cultura local y sentirse enseguida cómo en casa: Couchsurfing. Nos quedamos con nuestro couch Matías en Puerto Madero, sin duda la zona más moderna y “cheta” de la ciudad. Cuando llegamos no nos podíamos creer el peazo apartamento en el que nos íbamos a alojar sin pagar ni un chavo, sólo por el placer de nuestra agradable compañía y el compartir experiencias con una rica tortilla española que le preparamos a él y a Guido, su compi de piso. Disfrutamos de unas vistas geniales del río y los antiguos edificios de ladrillo rojo del puerto reconvertidos en elegantes restaurantes (me recordó mucho a mi querido Liverpool, Inglaterra) con una cerveza Quilmes de bienvenida, muchas risas, buena música, un paseo en bici… Una noche nos “escapamos” a tomarnos unas birras con nuestra amiga Mary, una porteña a la que había conocido en un viaje a Marruecos, y fue divertidísimo. Estuvimos en San Telmo, que es la zona de moda en el bar La puerta roja, que está medio escondido pero vale mucho la pena, eso sí, ¡la cerveza es cara carisima! Para que os hagáis una idea una pinta (suele ser birra artesanal,eso sí) cuesta unos 80 pesos argentinos, unos 4€. Igualmente valió mucho la pena gastarse “los dineros” , mezclarse con los locales y escuchar buena música.

El lunes, cuarto día muy completo, en el que visitamos el cementerio de la recoleta por la mañana, que la verdad es interesante por su arquitectura y la tumba de Evita pero tampoco lo considero un imperdible, se ve en 30-40 minutos y da un poco de cague, eso sí, es gratuito. Por la tarde quedamos con los majísimos Jota y Dani de marcando el polo en el que para mi es el barrio más auténtico de los que visitamos en la ciudad: Palermo. Parece que es el barrio de moda en Buenos Aires,  y es una gozada pasear por sus calles, con todas las casas diferentes y el ambiente “hipster” local…pero lo mejor son los grafttis, ¡están por todas partes! Si te gusta el street art Palermo es un must. Por suerte pudimos visitarlo con locales que además de un agradable paseo, nos invitaron a su casa a tomar mate y un riquísimo bizcocho, ¡mil gracias chicos!. De todos modos aunque es bastante amplio no es difícil de recorrer a pie y vale mucho mucho la pena (se puede llegar el subte hasta plaza Italia y de allí subir caminando hasta plaza Cortázar, más conocida como plaza Serrano).

Con Dani y Jota paseando por Palermo.

Con Dani y Jota paseando por Palermo.

Este es el quinto día en Buenos Aires querido y nos lo hemos pasado descansando, como si fuese un domingo de perreo en casa. Es lo que tiene viajar despacio, con tiempo, que “no pasa nada” si un día “no haces nada”. Más vale que me vaya acostumbrando. Por ejemplo hoy nos hemos levantado y desayunado tranquilamente, y sólo hemos salido para dar una vuelta, buscar una oficina de correos sin éxito; hay muy pocas en Buenos Aires, y no quería que me estafasen cobrándome 40 pesos por un sello DHL así que he tenido que dejar las postales para otra ocasión. Aprovechamos para planear un poco el viaje por Uruguay (¡nos vamos mañana!), skypear con la familia, escribir, charlar con los couchsurfers…parece poco, pero vamos, que al final el tiempo se para increíblemente ¡volando!

Cenando sushi con Matías y Guido en BA.

Cenando sushi con Matías y Guido en BA.

Tras esa maravillosa cena con muchas risas y de que los chicos nos intentasen enseñar a jugar al “truco” (un juego de cartas típico argentino muy divertido) el día siguiente nos pusimos de nuevo las mochilas para tomar (cómo se dice aquí) el barco de colonia express por 499 pesos (unos 30€ a fecha de hoy), para cruzar el río de la Plata rumbo al Uruguay, ¡tercer país del viaje!, pero eso ya será otra historia…

Palermo

Palermo street art.

Nota: para cruzar en barco desde Buenos Aires hasta Colonia del Sacramento existen tres empresas diferentes: colonia express, seacat y buquebus , nosotras fuimos en la primera porque era la más barata con una diferencia de 100-200 pesos y todo estupendo, pero supongo que dependerá de la fecha y sobre todo de si vas con coche.

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